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No me odies, pero…

Incluso en sueños te deseo… No me odies. No, pero no me puedo comportar de modo natural contigo. No sé lo que decirte, ni como comportarme.
C.G.B.

He estado aquí

He estado aquí, temblando, diciendome a mí misma que soy una idiota, pero te deseo…
Y me odio por eso.
Creo que los recuerdos de como me sentía entonces me siguen afectando en lo que está pasando ahora. Yo quiero parecer una mujer experimentada, pero la verdad es que no lo soy…
Me siento perdida y a la deriva, como si nada de esto estuviera pasando… Y no quiero tener miedo de que me encuentres inmadura.
                                                                                                                               C.G.B.

Ya no soy…

Ya no soy la persona que era entonces. Ya no soy idealista, ni ingenua. Me he hecho mayor.

 

                                                                                                       C.G.B.

La logica y los sentimientos

La lógica siempre debe ser más fuerte que los sentimientos…

Reflexiones de fin de año 2008…

Se acerca el final de un año más, y pasa otra hoja del libro de mi vida. Me detengo por un momento, hago una pausa para mirar hacia atrás y me doy cuenta que me encuentro exactamente donde me han traído mis pensamientos, palabras y acciones pasadas ¡¡¡El 2008 ha hecho de las suyas!!! ¡Han cambiado tantas cosas! Mi vida ha girado 360º y bien podría decir que estoy comenzando una nueva. Como dice una amiga “con, sin, o a pesar de…” aquí estoy, iniciando nuevos proyectos, terminando algunos otros… evolucionando…

Es fácil iniciar algo, pero terminarlo es doloroso y muy difícil, por naturaleza nos resistimos a los cambios y nos dejamos llevar por la inercia del ambiente en el que nos desarrollamos, por los estereotipos que nuestra mente y la sociedad han creado, o bien, vamos caminando sin rumbo definido, sin saber qué queremos y hacia dónde nos dirigimos. Y si tenemos un proyecto de vida las cosas no siempre resultan como se habían planeado, por ciertas circunstancias a veces debemos realizar ajustes a ese proyecto, establecer nuevas metas y renunciar a lo que no te hace bien, la vida no es una fórmula, lo que para uno está bien para otro puede no serlo, aferrarse no siempre es bueno.

Este 2008 ha sido un año de crecimiento y duro aprendizaje, con tintes contrastantes de momentos dulces y amargos, felices y tristes, de risas y llantos, de ilusiones y desilusiones, de logros y errores, de amor y desamor, de comienzo y término. Aprendí tantas cosas que ya “sabía”, sin embargo no lograba comprender, entonces fue necesario relajarme, pensar, adentrarme en mi y ser conciente de cada cosa que me ha pasado y marcado, para poder llegar a las siguientes conclusiones:

  • que hay cosas que no se pueden olvidar;
  • que existen sentimientos que marcan una vida;
  • que por más que quieras huir de la realidad, ésta te atrapa;
  • que quién más quieres te puede hacer sufrir;
  • que el amor duele;
  • que el hacer daño a alguien también te hace daño;
  • que la soledad no es tan mala;
  • que hay quien saca lo mejor de ti, y quien,lo peor;
  • que hay secretos que no se pueden contar a nadie;
  • que el dolor endurece;
  • que hay amistad y falsos amigos;
  • que hay personas que no son lo que parecen;
  • que los buenos pueden ser malos y los malos buenos;
  • que hay gente que no te merece;
  • que hay personas que tú no mereces;
  • que los errores se pagan;
  • que la verdad puede doler;
  • que hay quien camina contigo, y quienes lo hacen a un lado;
  • que puedes elegir amar o no amar;
  • que el pensar puede doler;
  • que las cosas bonitas pueden ser amargas;
  • que las heridas se curan, pero a veces no cicatrizan;
  • que a veces es mejor irse que quedarse;
  • que se puede elegir, pero no siempre acertar;
  • que se puede rechazar algo que en realidad se quería;
  • que se puede tener lo que te hace daño;
  • que a veces una mirada lo dice todo;
  • que las palabras a veces mienten;
  • que puedes tener lo que quieres y no darte cuenta;
  • que puedes no saber lo que quieres hasta que no lo tienes;
  • que no todo es blanco o negro, que también existe el gris;
  • que el gris no tiene por qué gustarte;
  • que tú no tienes por qué entender siempre lo que haces;
  • que la vida es a veces tan contradictoria…

Puedo decir que este año fue mejor aún que el pasado, y que cada día que vivo soy más y más feliz, gracias a Dios, que es la esencia de mi vida, a mis amigos y familia, que siempre están presentes. GRACIAS

Finalmente, no les diré las palabras de siempre, no les diré que les deseo un feliz año nuevo, porque la felicidad habrá de ser bordada con actos felices y alegres que cada uno, dentro de su lograda libertad pueda ejecutar. No les deseo paz y prosperidad, porque solo sus actos pacíficos y prósperos serán capaces de dar a luz una vida pacífica y próspera. No les deseo un año “de lo mejor”, pues solo llevando a cabo actos personales que den a esta cultura lo mejor de cada quien, se podrá vivir un año de lo mejor. No les deseo un año lleno de salud, pues únicamente los actos conscientes en los que se manifieste el cuidado de la propia salud, podrán resultar en un año lleno de salud, aunque tendríamos que ponernos a pensar de qué manera contribuimos a crear una vida con menor índice de contaminación tanto física como mental, con menos basura.

Al final de cuentas, les deseo que cada acto que realicen durante el 2009 sea promotor de una vida que manifieste sus más preciados deseos.

Los dejo con un poema de José Luis Borges (aunque se duda de su autoría)

INSTANTES

Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima
trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan
perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que
he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más
helados y menos habas, tendría más problemas reales
y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y
prolíficamente cada minuto de su vida: claro que
tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna
parte sin un termómetro, una bolsa de agua
caliente, un paraguas y paracaídas; si pudiera
volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar
descalzo a principios de la primavera y seguiría
así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más
amaneceres y jugaría más con los niños, si tuviera
otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

Pareja: Enamoramiento

 

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL ENAMORAMIENTO

El enamoramiento es un estado de ánimo, un desencadenante de la experiencia amorosa. Dicha experiencia puede ser compartida o no por la otra persona; si esta responde a nuestro deseo amoroso, es la vivencia del éxtasis, la magia. No parece haber barreras para los amantes, como si nada tuviera mayor sentido que ellos mismos.

Cuando, por el contrario, no existe una correspondencia, el deseo y la frustración continua generan un estado de tristeza profunda. Toda esa energía que genera el enamoramiento, al no encontrar respuesta, se vuelve contra uno mismo generando autodestrucción. Se pierde la alegría, el deseo de vivir, y uno se ve a sí mismo inferior, pensando cosas como: “… algo malo tendré para que no me quiera…; no soy lo suficientemente guapo/a, simpático/a…; nunca encontraré a nadie para mí…; no me volveré nunca a enamorar…” Hay que hacer una despedida interior, vivir el duelo y prepararse para una nueva apertura.

La persona enamorada puede sentir sensaciones de frío, calor, tener taquicardia, ponerse a temblar, enrojecer ante la presencia de la persona amada o con solo oír su nombre. Se vive con gran intensidad, pero también con gran inseguridad, llegando a sentir desde la alegría más absoluta a la tristeza más profunda por el miedo al abandono del ser amado.

El pensamiento se convierte en obsesivo, “…no puedo dejar de pensar en el/ella…” Se está pendiente de una palabra suya de afecto, de una sonrisa, una mirada, una llamada de teléfono…, para asegurarnos de que existe una correspondencia.

El comportamiento es compulsivo: impulso de frecuentar los lugares por donde pasa, hablar continuamente de el/ella, de sus características físicas, de su personalidad… Nos sentimos totalmente seducidos por esa persona, todo cuanto hace o dice es maravilloso. Tiene gracia, es inteligente, valor, honradez, coherencia…

El enamoramiento puede manifestarse bruscamente -es el flechazo- o como la transformación de una relación que se inició como amistosa.

Cuando estamos enamorados/as, se desea estar el máximo posible del tiempo con la persona amada, incorporarlo a nuestro mundo, a nuestra vida. Se busca contacto a través de la piel, la mirada, se busca su proximidad, sentir su energía.

Vivir el enamoramiento es como estar en otro mundo. Es vivir en la fantasía. No vemos al amado como es, sino que sólo vemos algunas de sus partes, aquellas que deseamos ver o que deseamos que tenga. Lo convertimos en la pareja ideal, interpretando su comportamiento en base a nuestras fantasías. En realidad nos imaginamos como es y nos lo creemos, a veces acertamos en algo, pero otras después de este período, incluso se llega a pensar: “…como me pude enamorar de esta persona, …cómo no me di cuenta de como era, … antes no era así…” Es la idealización del ser amado.

Todo cuanto hace o dice nos parece hermoso, no tiene defectos, incluso no entendemos como alguien puede verle alguno, incluso si vemos algo que en otras personas sería negativo, en el ser amado no tiene importancia. En este período se altera nuestra manera de vivir el tiempo y el espacio, no existe otra realidad que el ser amado. El tiempo parece muy corto en su presencia y muy largo en su ausencia.

Cuando una persona está enamorada es fácilmente reconocida por los otros a través de todo un lenguaje corporal, la forma de mirar al otro, de escucharle, de sonreirle… Enamorarse produce placer, nos volvemos más receptivos con todos los sentidos: somos capaces de detectar sútiles cambios de voz, de la mirada, del gesto, nos permitimos también sentir más las emociones y todo nuestro organismo se revitaliza.

También aumenta nuestra autoestima, nos sentimos más seguros e importantes, queridos/as, incluso aquellos aspectos que antes no nos gustaban de nosotros mismos, ya no son tan importantes. Es como si de repente nos sintiéramos hermosos, útiles, inteligentes, fuertes, deseados/as… y nos convertimos en todo aquello que queremos ser o que cree el otro que somos.

Sin embargo, cuando nos enamoramos aparece la siguiente creencia: que la otra persona ha de corresponder ( de lo contrario, es injusto).

El enamoramiento, como todos los procesos internos, se produce individualmente, y a veces maravillosamente se da a dúo, pero en otras ocasiones no es correspondido. En este caso es cuando, unido al placer del enamoramiento, aparece la tristeza, la melancolía amorosa.

Es una experiencia que nos une, querámoslo o no, con la persona amada, incluso aunque esta no quiera. Le amamos intensamente y le hacemos objeto de nuestro deseo, de nuestras ilusiones y fantasías. Pero la otra persona puede no sentir lo mismo. El enamoramiento no es algo voluntario, ni se puede crear ni hacerlo desaparecer. Existe o no existe. Es un proceso que hay que pasar, como el desamor.

¿Sexo o hacer el amor?

Siempre he querido hacer el amor de una manera eterna y total. El sexo es sólo el deseo por la carne,pero hacer el amor es hundirse en un oceáno calído con apasionada exquisitez. Caer absorto en un sueño donde se mezcla la pasion, la dulzura y la inocencia de la primera vez, abrir tu cuerpo y tu alma hasta el infinito. Cada caricia, cada contacto de piel a piel, cómo si fuera arena increiblemente fina y suave, que se derrama de entre las manos. Y volver al principio, y estar en el final…en la eternidad.