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Hay un tiempo para todo

Hay un tiempo para todo
Todo tiene su momento oportuno;
hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para danzar
un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser;
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar;

un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.

Milagro Divino

A ESO
A eso de caer y volver a levantarte,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso…, no le llames adversidad, llámale
SABIDURÍA
A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de tener el agua al alcance de tus labios
y que tu vida dependa de no beberla
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
A eso…, no le llames castigo, llámale
ENSEÑANZA
A eso de pasar juntos días radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía.
A eso…, no le llames rutina, llámale
REGALO DE DIOS
A eso de perdonar cuando no deseas,
de dar cuando tú mismo necesitas,
de reír cuando lo que quieres es llorar,
de continuar cuando todo parece perdido,
de reconocer un error sinceramente.
A eso…, no le llames resignación, llámale
VALOR
A eso, de que tus ojos miren y tus oídos oigan,
y tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame…
A eso…, no le llames poder humano, llámale
MILAGRO DIVINO

Debo ser…

Debo ser fuerte sin ser rudo,

ser amable sin ser débil,

aprender con orgullo, pero sin arrogancia,

aprender a ser gentil sin ser suave.

 

Ser humilde sin ser tímido,

ser valiente sin ser agresivo,

ser agradecido sin ser servil,

meditar sin ser flojo.

                                                                Anónimo.

Fte: Un regalo excepcional de Roger Patrón Luján, editorial EDAMEX.

Tarjeta anónima

[No se quién la dejo entre mis cosas]

lagrima3

Núnca defraudes…

Núnca abandones…

Núnca robes…

Núnca mientas…

Núnca olvides…

Y núnca… núnca te acuestes con alguién que no te importe…

 

(Creo que es muy cierto :))

 

EL JARRON (EL PROBLEMA)

EL JARRON (EL PROBLEMA)

El jarrón de porcelana Cierto día, un profesor entró al aula dispuesto a dar una clase especial. Sus alumnos de psicología, asombrados, lo veían sacar de una bolsa unos cuantos objetos. Les dijo:
-En la vida se van a encontrar con muchas situaciones para resolver. Hoy vamos a resolver un problema. Y dicho esto colocó una hermosa mesita en el centro de la clase, y encima colocó un jarrón de porcelana muy caro donde puso una rosa amarilla de extraordinaria belleza, y dijo así: “¡Aquí está el problema! ¡Resuélvanlo!” .

Todos se quedaron perplejos mirando aquella escena: un jarrón de extremo valor y belleza y una maravillosa flor. ¿Qué representaría? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? ¿cómo que eso era un problema? En un momento, uno de los discípulos, ante la mirada atónita de sus compañeros, tomó el jarrón entre sus manos, lo levantó, y lo estrelló sin asco contra el suelo. Hecho esto, volvió a su lugar.

-¡Por fin alguien entendió! -exclamó el profesor. Empezaba a dudar de la formación que les estuve dando. Luego explicó:
-Yo fui bien claro, dije que ustedes estaban delante de un “problema”. No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado, terminado, concluido.

Puede ser una mujer sensacional, o un hombre maravilloso o un gran amor que se acabó, por más lindo que sea o haya sido, si no tiene más sentido para tu vida, tiene que ser suprimido porque corres el riesgo de permanecer con él por el resto de tu vida. Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en el pasado, y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus corazones y mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida, sobre todo si el problema es algún sentimiento de rencor o reproche, que aunque en algún momento te haya hecho mucho daño, eso solo forma parte del pasado. Sólo existe una manera de lidiar con un problema, y es atacándolo de frente. No se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo. No tiene caso tratar de “acomodarlo” y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que “un problema”.

Déjalo, hazlo a un lado y continúa tu misión. No huyas de él… No lo escondas… ¡Acaba con él!