Archivo de la etiqueta: familia

Tener un bebe cuesta caro…

 

Me tope con un articulo en el universal sobre lo que cuesta tener un bebe, económicamente hablando claro, el articulo lo transcribo a continuación:

 

Las finanzas de un bebé

Tomar la decisión de tener un hijo implica no sólo una responsabilidad sino gastos de manutención que pueden llegar hasta 50 mil pesos en el primer año de vida del pequeño.

Eduardo Camacho
El Universal
Ciudad de México Miércoles 27 de mayo de 2009

Después de convertirse en papás, los gastos se incrementan y los principales desembolsos se relacionan con leche, fórmula, ropa, biberones, pañales, juguetes, muebles, entre otros enseres que consumen un importante porcentaje del gasto familiar.

Estimaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) revelaron que cada familia destina alrededor de 26% de su ingreso en la manutención del bebé en los primero dos años de su vida.

Por una percepción mensual promedio de 10 mil 785 pesos, el gasto llega a 2 mil 800 pesos en el recién nacido llevándose el mayor porcentaje: los alimentos con 21.2%; ropa, 17.9%; guardería con 16.6%; salud y cuidado personal con cerca de 30%.

También forman parte de las erogaciones básicas los juguetes y regalos para los que se destina  7.5%, así como gastos de bolsillo con 3.5% y otros de diversa índole con 4.3%.

De acuerdo con los últimos datos del INEGI, el gasto promedio mensual en un hogar mexicano es de 7 mil 500 pesos es decir,  2 mil 251 pesos se destinaron a un bebé y al año, esta cifra se convierte en 27 mil 10 pesos.

Pero no todo termina ahí, aproximadamente se invierten más de 8 mil pesos en equipar la habitación y 7 mil en las celebraciones del bautizo y del primer cumpleaños, con lo que el gasto anual puede superar los 50 mil pesos.

Al ser la alimentación la causa principal de mayor erogación, el consumo de leche es fundamental y si no es posible nutrirlo con lactancia materna, la única opción es la leche de fórmula.

El gasto anual asciende entre 2 mil 783 pesos y 3 mil 366 pesos, considerando un promedio de 36 latas de 400 gramos al año.

También hay que considerar las erogaciones por cremas, pomadas, shampoo, toallitas limpiadoras y consultas al médico. Todo ello, es parte del cuidado personal del pequeño.

Sin embargo, los pañales llevan la delantera en este sector pues a nivel mundial, México ocupa el tercer lugar en consumo después de Estados Unidos y Japón.

En su primer año usando seis pañales al día y comprando paquetes de 40 piezas, se gastará de 5 mil 778 a 9 mil 343 pesos aproximadamente, dependiendo la etapa, la marca, el decorado o cualquier otra variante que cumpla con sus necesidades.

En la salud tan importante como la alimentación, la erogación anual oscila entre 12 mil y 14 mil pesos, cantidad que incluye la visita mensual al pediatra por 7 mil 200, medicamentos al menos en cuatro ocasiones, mil pesos, en promedio por cada vacuna, si éstas se aplican en hospital privado.

Reduzca los costos

La leche de fórmula es el principal gasto, por lo que es recomendable que durante la espera del bebé se informe junto con su pareja sobre las técnicas para una lactancia materna exitosa y cómo llevarla a cabo.Para ello existen asociaciones que se dedican a preparar a la madre en este tema y otros como cuidados del bebé y preparación para el parto, datos que puede obtener de su médico y alistarse ante del momento esperado.

En cuanto a los pañales serán una erogación fija por lo menos hasta los dos años de edad.

Sin embargo, sí se puede lograr un ahorro en otros rubros como cremas, lociones, shampoo pues con una buena crema y jabón neutro es más que suficiente.

Es común y característico de los padres, primerizos que busquen armar un enorme guardarropa para el bebé que dejará todo en los primero meses de vida.

Por ello, la Profeco recomienda comprar pocas prendas de cada edad.
Si compra muebles como una cuna tipo corral, será muy útil pues al crecer el bebé puede seguirla usando por unos años más, las carriolas pueden tener una función extra como sillas para comer, en lugar de invertir en una silla con ese único cometido.

La Profeco destacó en el caso de llevar a un bebé a una guardería, es primordial verificar la seguridad en instalaciones al igual que la limpieza.

La dependencia recalcó que esas son las principales características que debe tomar en cuenta y no tanto por los costos.

Destacó que lo más caro no siempre es lo mejor, ya que las tarifas dependen mucho de la zona o algunos servicios extra, como la posibilidad de vigilar al pequeño a través de internet.

Estas instituciones son las adecuadas para los padres que trabajan, siempre y cuando cuenten con asistencia médica y cercanía de su lugar de trabajo por cualquier emergencia.
Y si bien el desembolso para guarderías varía en base a los servicios, éstas oscilan entre mil hasta 4 mil pesos al mes; ello sin contar el material que se requiere para diversas actividades.

El cobro también varía del número de comidas que se le den al niño y de las horas de estancia.

Sin embargo, si es derechohabiente del IMSS o el ISSSTE, este servicio será gratuito. No obstante, también hay que elegir una que convenga a las necesidades de la familia.

El matrimonio.

Una oportunidad de ser  feliz como persona humana.

por: Juan Carlos Camacho Chino.

El cambio tan constante y veloz del pensamiento humano hoy en día es una realidad que no podemos evitar ver, esta realidad va realizando cambios importantes en nuestra vida personal que se van manifestando en nuestras costumbres y valores. Uno de los valores que se está viendo afectado concretamente como estado de vida y del cual me propongo ofrecer una reflexión en cuanto  a su importancia para la eficacia de la sociedad humana es el matrimonio.

En esta reflexión estimados lectores, es necesario reconocer que la familia es el pilar fundamental de la sociedad y la base de este pilar se encuentra precisamente en el matrimonio, contrato que legitima ante la sociedad y ante Dios tal pilar. Veamos algunas cualidades de esta base que es el matrimonio mediante el análisis del significado de algunas de las insignias o signos que se realizan tanto en la ceremonia civil como en la religiosa:

  1. Juramento o donación: Yo te acepto a ti. Este rito es el más importante dentro de ambas ceremonias, ya que es el acto por el cual se realiza el contrato de aceptación y donación de los contrayentes en todo cuanto son, es decir, persona, tiempo, felicidad, tristezas y angustias en reciprocidad.
  2. Anillo: Signfica eternidad, pertenencia y compromiso, ahora ya no estarás solo(a) sino acompañado(a) para siempre, no por compromiso sino por amor, ahora perteneces a una sola persona, la persona que tú has elegido para compartir tu vida y familia.
  3. Lazo: Significa unidad, ya no son dos personas sino ahora una sola, que tomaran decisiones juntos y tendrán la misma autoridad, compromiso y obligación para con la familia.
  4. Arras: Significan el compromiso que se tiene de administrar conforme a las necesidades y con justicia el sostenimiento del hogar.

 

Una vez analizado el significado de estas insignias y signos, podemos descubrir cuáles son las ventajas del matrimonio: Tendrás la oportunidad de sentir el amor y el respeto de una persona para toda la vida sin temor a perderla, solo por la muerte; compartirás el don de poder ser instrumento de dar vida nueva y ver este don realizado en un hijo(a) que te puede llamar papá, mamá; te sentirás realizado como persona humana; tendrás una felicidad incalculable al ver la sonrisa de tus hijos.

Por lo tanto, los invito a que mediten, si conviene vivir esta experiencia de donación y entrega de amor. Hoy podemos ver tristemente, que el ser humano  ya no quiere compromisos, no quiere superarse e incluso ya no le interesa cultivar las costumbres, los valores, que durante mucho tiempo dieron sostenimiento a nuestra sociedad. Si platicáramos con nuestros abuelos, ellos nos contarían los felices que fueron mediante su matrimonio y como mediante este contrato de donación pudieron salir adelante con sus caídas pero también con sus triunfos. Se pueden poner trabas para casarse, las más comunes como: las bodas son caras y no tengo dinero, no estoy seguro(a), para que gastar si después nos podríamos separar, vamos a probar primero, etc. así podemos hacer larga la lista de pretextos.

Al no casarse es más facíl caer en acciones que dañan a la persona que decimos amar, como la infidelidad, el desprecio, el autoritarismo, las discusiones sin llegar a un acuerdo, los abusos, etc. En este ramo los más afectados también son los más inocentes: Los Hijos, que posteriormente no pocos serán inseguros, violentos, y tendrán heridas que marcaran su vida y lo peor vivirán odiando.

Por lo tanto amios lectores, entendamos que el matrimonio no es una esclavitud, sino una entrega; no es un capricho de la sociedad, de lo civil ni de la Iglesia, es una oportunidad de estabilidad emocional y de crecimiento humano, espiritual y sobre todo una bendición de Dios. Al descubrir el verdadero valor del matrimonio, podemos encontrar un estado de vida que nos llevará a la felicidad. Dejemos las inseguridades, el egoísmo al pensar solo en nuestro bienestar personal, pensemos en la felicidad de la persona que amamos, pensemos en nuestros hijos, también ellos tienen derecho a ser felices, la persona que decimos amar tiene derecho al respeto y cada uno de nosotros mismos también tenemos esos derechos, no desperdiciemos la oportunidad del matrimonio, que es la bendición de Dios.

Nunca es tarde, para iniciar este estado de vida; si viven en unión libre, piensen en la persona amada, piensen en sus hijos, y reflexionen las ventajas que les puede traer la Bendición de Dios para sus Familias en el matrimonio. Muchas personas después de tanto tiempo viviendo en unión libre, meditaron en la posibilidad de casarse algunos lo han hecho y ahora son más felices. No importa la fiesta, el baile, lo que importa es la Bencidión de Dios. Hagan la prueba y les aseguro que no se arrepentirán, el o la esposa(o) lo agradecerá, pero el premio mayor lo dará la sonrisa y el amor de los hijos y entonces se entenderá que el matrimonio no es otra cosa que la manifestación plena del amor de la pareja.