Posdata Te Amo

 

Estuve buscando una sinopsis de este libro, sin embargo, las que encontré o bien hacían referencia solo a la película (basada en el libro y con el mismo nombre) o simplemente no me gustaba la descripción que hacían del mismo.

Hasta que me he topado con esta que hizo el Prof. Jorge Gordillo en su columna “Libros en busca de amigos” para el periódico de a.m. no la encontré escrita digitalmente, así que me atrevo a transcribirla porque esta muy bien hecha!.

“Hay personas que esperan toda la vida para encontrar a su alma gemela, pero éste no es el caso de Holly y Gerry. Novios desde el instituto, se sentían como si siempre hubiesen estado juntos. Podían acabar las frases del otro, e incluso cuando discutían como sobre quién debía salir de la cama para apagar la luz cada noche lo hacían riendo. Holly no sabía que sería de ella sin Gerry. Nadie lo sabía. Y así fue como comenzó “La Lista”…, como una broma. En previsión de que pudiera sucederle algo malo, Gerry dejaría a Holly una lista de cosas qué hacer para salir adelante día tras día.” La autora Cecelia Ahern es una jovencita de veintidós años, hija de la primer ministro de Irlanda, la Sra. Bertie Ahern. Resultó esta gran novela sumamente atractiva para los buscadores de libros de las editoriales y se han vendido los derechos de traducción a catorce países. Así inicia el libro: “Holly hundió la nariz en el suéter azul de algodón y un olor familiar la golpeó de inmediato: un abrumador desconsuelo le cerró el estómago y le partió el corazón. Le subió el hormigueo por el cogote y un nudo en la garganta amenazó con asfixiarla. Le entró el pánico. Aparte del leve murmullo del frigorífico y de los ocasionales gemidos de las tuberías, en la casa reinaba el silencio. Estaba sola. Tuvo arcada de bilis y corrió al cuarto de baño, donde cayó de rodillas ante el retrete. Gerry se había ido y jamás regresaría. Ésa era la realidad. Nunca volvería a acariciar la suavidad de su pelo, a intercambiar en secreto una broma con él durante una cena con amigos, a lloriquearle al llegar a casa tras una dura jornada de trabajo porque necesitaba algo tan simple como un abrazo; nunca volvería a compartir la cama con él, ni la despertarían cada mañana sus ataques de estornudos, ni reiría con él hasta dolerle la barriga, nunca volverían a discutir sobre a quién le tocaba levantarse para apagar la luz del dormitorio. Lo único que le quedaba era un puñado de recuerdos y una imagen de su rostro, que día tras día iba haciéndose más vaga. Su plan había sido muy sencillo: pasar juntos el resto de sus vidas. Un plan que todo su círculo consideró de lo más factible. Nadie dudaba de que fueran grandes amigos, amantes y almas gemelas destinadas a estar juntos. Pero dio la casualidad de que un día el destino cambió de parecer. El final había llegado demasiado pronto. Después de quejarse de una migraña durante varios días. Gerry se avino a seguir el consejo de Holly y fue a ver a su médico. Lo hizo un miércoles, aprovechando la hora del almuerzo. El médico pensó que el dolor de cabeza se debía al estrés o al cansancio y aventuró que quizá necesitase usar gafas. A Gerry no le gusto nada aquello. Le molestaba la idea de tener que usar gafas. No debería haberse preocupado, pues resultó que su problema no residía en los ojos si no en el tumor que estaba creciendo en su cerebro. Holly tiró de la cadena del retrete y temblando por lo frías que estaban las baldosas del suelo, se puso de pie. Gerry sólo tenía treinta años. Ni mucho menos había sido el hombre más sano de la Tierra, pero había gozado de suficiente salud para… bueno, para llevar una vida normal. Cuando ya estaba muy enfermo, bromeaba a propósito de haber vivido con demasiada prudencia. Debería haber tomado drogas, haber bebido y viajado más, tendría que haber saltado de aviones y depilarse las piernas en plena caída… la lista seguía. Aunque él se riera por todo eso, Holly veía pesar y arrepentimiento en sus ojos. Arrepentimiento por las cosas para las que nunca había sabido tener tiempo, los lugares que nunca había visitado, y pesar por la pérdida de experiencias futuras. ¿Acaso lamentaba la vida que había llevado con ella? Holly jamás dudo de que la amara, pero temía que tuviera la impresión de haber desperdiciado un tiempo precioso. Hacerse mayor se convirtió en algo que Gerry deseaba desesperadamente lograr, dejando así de ser un hecho inevitable y temido. ¡Que presuntuosos habían sido ambos al no considerar nunca que hacerse mayor constituyese un logro y un desafío!”

—–.—–.—–.——. SIMPLEMENTE GENIAL! DEBES LEERLO .—–.——.—–.

 

3 Respuestas a “Posdata Te Amo

  1. yo solo he visto la peli y me ha parecidoo supeer bueena!!! asi q no dudo el libro lo sea tambien

  2. con esa sinopis me atrev a decir q me encantaria lerlo se ve que es un ahistoria fantastica

  3. Hola, yo vi la pelicula y comence el libro (tengo la suerte de haber estado paseando por la biblioteca de mi universidad y habermelo encontrado) y en un parti llorando en la primera pagina pero luego se me hizo un poco tedioso, un poco lento pero aun asi creo que vale la tema. Personalmente el tema me fascino, Siempre pienso en lo terrible que es la muerte para los vivos.

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