El matrimonio.

Una oportunidad de ser  feliz como persona humana.

por: Juan Carlos Camacho Chino.

El cambio tan constante y veloz del pensamiento humano hoy en día es una realidad que no podemos evitar ver, esta realidad va realizando cambios importantes en nuestra vida personal que se van manifestando en nuestras costumbres y valores. Uno de los valores que se está viendo afectado concretamente como estado de vida y del cual me propongo ofrecer una reflexión en cuanto  a su importancia para la eficacia de la sociedad humana es el matrimonio.

En esta reflexión estimados lectores, es necesario reconocer que la familia es el pilar fundamental de la sociedad y la base de este pilar se encuentra precisamente en el matrimonio, contrato que legitima ante la sociedad y ante Dios tal pilar. Veamos algunas cualidades de esta base que es el matrimonio mediante el análisis del significado de algunas de las insignias o signos que se realizan tanto en la ceremonia civil como en la religiosa:

  1. Juramento o donación: Yo te acepto a ti. Este rito es el más importante dentro de ambas ceremonias, ya que es el acto por el cual se realiza el contrato de aceptación y donación de los contrayentes en todo cuanto son, es decir, persona, tiempo, felicidad, tristezas y angustias en reciprocidad.
  2. Anillo: Signfica eternidad, pertenencia y compromiso, ahora ya no estarás solo(a) sino acompañado(a) para siempre, no por compromiso sino por amor, ahora perteneces a una sola persona, la persona que tú has elegido para compartir tu vida y familia.
  3. Lazo: Significa unidad, ya no son dos personas sino ahora una sola, que tomaran decisiones juntos y tendrán la misma autoridad, compromiso y obligación para con la familia.
  4. Arras: Significan el compromiso que se tiene de administrar conforme a las necesidades y con justicia el sostenimiento del hogar.

 

Una vez analizado el significado de estas insignias y signos, podemos descubrir cuáles son las ventajas del matrimonio: Tendrás la oportunidad de sentir el amor y el respeto de una persona para toda la vida sin temor a perderla, solo por la muerte; compartirás el don de poder ser instrumento de dar vida nueva y ver este don realizado en un hijo(a) que te puede llamar papá, mamá; te sentirás realizado como persona humana; tendrás una felicidad incalculable al ver la sonrisa de tus hijos.

Por lo tanto, los invito a que mediten, si conviene vivir esta experiencia de donación y entrega de amor. Hoy podemos ver tristemente, que el ser humano  ya no quiere compromisos, no quiere superarse e incluso ya no le interesa cultivar las costumbres, los valores, que durante mucho tiempo dieron sostenimiento a nuestra sociedad. Si platicáramos con nuestros abuelos, ellos nos contarían los felices que fueron mediante su matrimonio y como mediante este contrato de donación pudieron salir adelante con sus caídas pero también con sus triunfos. Se pueden poner trabas para casarse, las más comunes como: las bodas son caras y no tengo dinero, no estoy seguro(a), para que gastar si después nos podríamos separar, vamos a probar primero, etc. así podemos hacer larga la lista de pretextos.

Al no casarse es más facíl caer en acciones que dañan a la persona que decimos amar, como la infidelidad, el desprecio, el autoritarismo, las discusiones sin llegar a un acuerdo, los abusos, etc. En este ramo los más afectados también son los más inocentes: Los Hijos, que posteriormente no pocos serán inseguros, violentos, y tendrán heridas que marcaran su vida y lo peor vivirán odiando.

Por lo tanto amios lectores, entendamos que el matrimonio no es una esclavitud, sino una entrega; no es un capricho de la sociedad, de lo civil ni de la Iglesia, es una oportunidad de estabilidad emocional y de crecimiento humano, espiritual y sobre todo una bendición de Dios. Al descubrir el verdadero valor del matrimonio, podemos encontrar un estado de vida que nos llevará a la felicidad. Dejemos las inseguridades, el egoísmo al pensar solo en nuestro bienestar personal, pensemos en la felicidad de la persona que amamos, pensemos en nuestros hijos, también ellos tienen derecho a ser felices, la persona que decimos amar tiene derecho al respeto y cada uno de nosotros mismos también tenemos esos derechos, no desperdiciemos la oportunidad del matrimonio, que es la bendición de Dios.

Nunca es tarde, para iniciar este estado de vida; si viven en unión libre, piensen en la persona amada, piensen en sus hijos, y reflexionen las ventajas que les puede traer la Bendición de Dios para sus Familias en el matrimonio. Muchas personas después de tanto tiempo viviendo en unión libre, meditaron en la posibilidad de casarse algunos lo han hecho y ahora son más felices. No importa la fiesta, el baile, lo que importa es la Bencidión de Dios. Hagan la prueba y les aseguro que no se arrepentirán, el o la esposa(o) lo agradecerá, pero el premio mayor lo dará la sonrisa y el amor de los hijos y entonces se entenderá que el matrimonio no es otra cosa que la manifestación plena del amor de la pareja.

3 Respuestas a “El matrimonio.

  1. Miriam Elizabeth Aguila Cottenie, te quieres casar conmigo? de corazon te lo pido, quiero hacer mi vida junto a tí y ser felices por siempre, aceptas?

  2. je je, que ternura rodrigo…. luego informas que te dijo miriam

  3. Ohhhh mi amorcito, Quiero haser mi vida junto a ud, quiero estar a su ladito siempre, y Si, Si me quiero casar con ud, lo amo mucho, Ud es lo mas lindo que tengo y lo mas importante, Te amare por siempre.

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